Osasuna es un club que trasciende fronteras, como lo demuestra Said Benhlal Brouga, un apasionado aficionado que ha llevado su amor por el equipo a los confines del Mundial de fútbol. Este vecino de Pamplona, que ha vivido en Navarra durante más de 30 años, ha viajado para apoyar a la selección de Marruecos, pero siempre con la camiseta y la bandera de Osasuna en su equipaje. A sus casi 58 años, Said ha convertido sus viajes en una forma de vivir el fútbol, dedicando todos sus ahorros a seguir a su selección y a su club. En cada partido, la bandera rojilla es un símbolo de su conexión con Osasuna y Navarra. Durante el Mundial, ha asistido a los partidos de Marruecos, incluyendo el reciente empate contra Brasil, donde mostró con orgullo los colores de su equipo. Said, quien ha sido aficionado desde que Osasuna ascendió a Primera en 1999, también ha asistido a partidos del club, como el de Copa del Rey contra Ceuta. Su pasión por Osasuna es evidente, y ha compartido su amor por el equipo en cada rincón del mundo, incluso en Qatar, donde la famosa canción 'Osasuna nunca se rinde' resonó entre los aficionados. Para él, Osasuna representa una forma de agradecer a Navarra por la acogida que ha recibido, y es un elemento de unión entre los navarros. A miles de kilómetros de El Sadar, Said demuestra que el sentimiento rojillo está presente en cada rincón del mundo.