Osasuna necesita urgentemente el parón internacional para corregir una dinámica defensiva alarmante que amenaza su temporada. El equipo de Luis Miguel Ramis ha encajado doce goles en sus últimos cuatro encuentros de Liga, un desplome que contrasta con el solo gol recibido en las tres primeras jornadas.
Esta fragilidad ha dejado al conjunto navarro en la decimotercera posición de la tabla con ocho puntos, a solo tres del descenso. El análisis estadístico revela una de las situaciones más preocupantes: Osasuna ha concedido 2,41 goles más de lo esperado según los modelos de xG, el segundo peor déficit defensivo de toda la categoría, solo superado por el Racing Santander. El entrenador ha reconocido la necesidad de trabajar durante estos veintidós días sin competición, un periodo que llega en el momento justo para frenar una tendencia peligrosa.
Problemas en ataque
La crisis no es solo defensiva. En el otro lado del campo, el rendimiento también es insuficiente. Osasuna genera una media de apenas 9,4 tiros por partido, la cifra más baja de La Liga y la cuarta peor de las cinco grandes ligas europeas. De los seis goles anotados esta temporada, tres han llegado desde el punto de penalti. El equipo desperdicia sistemáticamente sus ocasiones, habiendo marcado 3,6 goles menos de lo que su xG total de 9,6 indicaría, lo que le sitúa como el cuarto peor equipo de la Liga en eficacia de tiro.
El estilo de juego, basado en un 46% de posesión y un alto volumen de pases largos y centros, no está dando los frutos esperados. Con una efectividad de pase del 80% y siendo el decimosexto equipo en pases en campo rival, la construcción de juego es otro punto débil. La plantilla, además, llega al parón con varias bajas importantes. Aimar Oroz, Moi Gómez y Valentin Rosier están lesionados, lo que resta opciones al técnico para realizar cambios significativos en el corto plazo.
El contexto de la temporada
La situación actual es un giro radical respecto al inicio de campaña, donde el equipo sumó siete puntos de los nueve primeros posibles. El último resultado, un empate 1-1 ante el Rayo Vallecano el pasado 19 de septiembre con gol de Ante Budimir, detuvo una racha de tres derrotas consecutivas. En ese periodo negativo se incluye una goleada por 4-0 en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid y un 5-2 en Mendizorrotza frente al Alavés.
El delantero croata Budimir, con cinco goles en siete apariciones, es el único faro en un ataque apagado. Su compañero Iñigo Arguibide es el jugador con más minutos disputados (566), seguido de Alejandro Catena (540) y Abel Bretones (529), lo que muestra la confianza de Ramis en una base defensiva que, sin embargo, se ha resquebrajado. Los aficionados pueden consultar la evolución completa del equipo y su calendario en nuestra página de estadísticas y próximos partidos.
El regreso a la competición será duro, con una visita a la tercera clasificada, el Real Betis, el 11 de octubre. El parón internacional es, por tanto, una oportunidad vital para que Luis Miguel Ramis y su cuerpo técnico encuentren soluciones. El entrenador ya ha señalado que una de las vías para reactivar al equipo pasa por "apostando por canteranos", en busca de frescura y compromiso. El objetivo inmediato es claro: solidificar la defensa y recuperar la competitividad perdida antes de que el calendario se complique aún más.
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