Mientras el Sevilla camina con un paso mucho más dubitativo del deseado, al menos hay una figura fundamental que sí está dispuesta a implicarse al cien por cien en estos tiempos peligrosos: su entrenador, Luis García Plaza. Aunque ha estado en juego nada más y nada menos que el futuro de la propiedad, y todo lo demás ha pasado a un segundo o tercer plano, el técnico ha tenido sobre la mesa en los últimos días una propuesta de Osasuna, que tras la salida de Alessio Lisci busca entrenador. Luis García Plaza ya fue una opción cuando Jagoba Arrasate dejó el club navarro. Es un nombre que siempre ha sonado en los despachos de El Sadar. Ahora, tres cuartos de lo mismo. El madrileño ha rechazado la propuesta porque tiene contrato en vigor —la penalización a pagar habría sido lo de menos— y porque quiere seguir en Nervión. El entrenador desea tener peso en la planificación del Sevilla. Ya son continuos los contactos entre el técnico y el director deportivo, José Ignacio Navarro, figura sobre la que el club aún no ha dicho nada. Es decir, tras la salida de Cordón no lo ha anunciado en el puesto ni lo ha ratificado. Lo bueno de Luis García Plaza es que conoce el 'mercado pobre', el único al que tendrá acceso el Sevilla este verano. Quiere participar, proponer nombres de jugadores cedidos o libres y disminuir el número de efectivos de la plantilla. Está acostumbrado a vivir veranos así, a trabajar en clubes de economía muy limitada. En el Levante, donde entrenó entre 2008 y 2011, hizo un máster en huelgas de jugadores por impagos, concursos de acreedores, reuniones con la AFE, fichajes baratos... La realidad es que Luis García Plaza no ha manejado un proyecto como el del Sevilla, aunque la entidad se encuentre en horas bajísimas. Sin duda, es el club de mayor dimensión que ha dirigido y si por fin se acierta con cuatro o cinco titularísimos, lo normal es que el año sea tranquilo. Conviene recordar que el Getafe se ha clasificado para Europa. El nivel en la zona alta no es alto. También ha sido posible irse al hoyo con 42 puntos, caso del Mallorca... Quizá en el conocimiento de la situación del banquillo radique la ventaja del Sevilla con respecto al verano pasado. Luis García Plaza sabe pelear en tales condiciones, mientras que Almeyda se estrenó en España y vivió despistado. Hasta que lo despidieron. Sin duda, las condiciones económicas mandan y sin nada de dinero resultará complejo confeccionar un equipo que levante el vuelo.