Osasuna consiguió su primer triunfo de la temporada en Liga remontando un partido complicado en Balaídos para ganar 1-2 al Celta de Vigo. Los navarros se repusieron de un gran primer tiempo local y sacaron rédito de la expulsión de Marcos Alonso y un penalti posterior para sumar tres puntos clave.
El encuentro comenzó con el Celta dominando el juego. Iago Aspas abrió el marcador en el minuto 13 tras una gran maniobra individual, aprovechando un pase en profundidad de Miguel Román. El equipo de Luis Miguel Ramis tuvo dificultades para robar el balón y sufrió la presión alta de los vigueses durante toda la primera parte, llegando al descanso sin haber generado peligro real.
La dinámica cambió radicalmente al inicio de la segunda mitad. En el minuto 53, una entrada dura de Marcos Alonso sobre Iker Muñoz, que había entrado en el campo tras el descanso, fue revisada por el VAR. El árbitro Miguel Sesma Espinosa rectificó su tarjeta amarilla inicial y mostró la roja directa al defensa celeste, dejando a su equipo con diez.
Apenas diez minutos después, Osasuna empató. Un centro desde la banda derecha encontró a Kike Barja, que remató de primera intención para marcar el 1-1. La igualdad duró poco. En el minuto 63, el colegiado señaló penalti a favor de los rojillos tras un balón que, en la disputa de un córner, golpeó en el pecho y luego en el brazo de Javi Galán. Ante Budimir se encargó de transformar la pena máxima con un disparo potente y colocado.
Con la ventaja en el marcador y un jugador más, Osasuna supo gestionar el resto del encuentro. El Celta, desnaturalizado y sin ideas en ataque, no logró crear ocasiones claras para igualar el partido. El triunfo deja a los de Ramis con cuatro puntos tras dos jornadas, un arranque sólido que pueden consultar en la clasificación.
"Fue un partido de mucho sufrimiento al principio, pero el equipo supo reaccionar y ser inteligente con la ventaja numérica", explicó el técnico Luis Miguel Ramis tras el pitido final. El entrenador navarro hizo cinco cambios respecto al once que debutó con empate ante el Levante, buscando mayor frescura en un campo complicado por la lluvia de la semana.
La victoria en Vigo supone un impulso moral importante para el equipo, que ahora mira hacia la siguiente cita en El Sadar. El calendario de próximos partidos muestra un desafío inmediato, pero con la confianza renovada tras una remontada trabajada fuera de casa. El próximo compromiso será clave para consolidar esta buena racha inicial.
